Ventajas de una Raspberry Pi

Ventajas de una Raspberry Pi

Si te apasiona la tecnología, probablemente hayas oído hablar de ella.

¿No?. Ahí va una pista:

Una pequeña placa, del tamaño de la palma de la mano, con la que puedes hacer casi cualquier cosa.

¿Sigue sin sonarte?

No te preocupes, te dejo con este breve vídeo de la Raspberry Pi Foundation en el que se explican las maravillas de este pequeño dispositivo:

Como puede que hayas deducido por las anteriores líneas, este artículo no es precisamente un análisis imparcial del dispositivo de origen inglés. Es más, en él voy a exponer una serie de ventajas que he ido observando con su uso.

Precio

La Raspberry Pi es muy, pero que muy barata. Vale, estoy de acuerdo en que los 60€ que te puede costar tenerla completamente funcional pueden antojársete exorbitados si los comparas con los 20€ que, al menos yo, me suelo desembolsar para salir una noche con los amigos, pero si en vez de compáralos con tus obligaciones sociales lo haces con los 600€ de un ordenador de gama media, estarás conmigo en que esta pequeña (pero matona) placa tiene un precio realmente competitivo.

Consumo, espacio y ruido

Tanto si tienes un ordenador de sobremesa como un portátil (aunque sea de la manzana) habrás notado que, a parte de ocupar espacio, en ocasiones (en algunos ordenadores más que en otros) los ventiladores entran en funcionamiento. Esto no pasa en nuestra querida placa de desarrollo ya que tiene un sistema de refrigeración pasiva (sin ventiladores de ningún tipo).

Hasta ahora puede parecer que este miniordenador es la panacea, ¿no?

Antes de ir corriendo a comprarla(vale, puede que esté exagerando un poco) te recomiendo que le eches un vistazo a la siguiente “ventaja”. Y sí, la pongo entre comillas porque puede que para muchos se convierta en todo lo contrario.

La Raspberry Pi no es un ordenador al uso

Es posible que tras este titular te hayas quedado algo sorprendido y te hayas formulado la siguiente pregunta: “¿no llevas todo el artículo comparando la Raspberry Pi con un ordenador?”

Tengo que confesarte una cosa: Te he mentido (al menos un poco).

Si estás acostumbrado a llegar a tu ordenador y conectar cualquier tipo de dispositivo o instalar cualquier programa pulsando una serie de “next” sin pensar muy bien qué es lo que estás haciendo (créeme que todos los hemos hecho y el que diga lo contrario miente como un bellaco) olvídate de seguir este elaborado procedimiento en la placa inglesa.

En la Raspberry Pi nos encontramos con una tarjeta SD (miniSD en el último modelo) en la que vamos a poder instalar el sistema operativo que nos apetezca. En muchas de ellas nos va a bastar con instalarlos para empezar a disfrutar un dispositivo listo para su uso (como pueden ser Raspbmc, XBian o Openelec). Pero en algunas otras como Raspbian, que en mi opinión es el más versátil, vamos a encontrarnos con un miniordenador que “simplemente” arranca y al que podemos añadirle todas las funcionalidades que queramos (ya podían haberse dado cuenta de esto nuestros queridos amigos de BiciMAD).

¿Te asusta este aspecto?

No te preocupes. Como para (casi) todo en internet existen una gran cantidad de tutoriales que te permitirán hacer prácticamente cualquier cosa (desde un centro multimedia para tu hogar a un dispensador de comida automático para tu perro).

Conclusiones

Si ya leíste mi primer post (y si aún no lo has hecho te dejo el enlace) habrás podido comprobar que me gusta encontrar la aplicación práctica de los temas sobre los que escribo.

Ahora que están tan de moda las competencias transversales (a la vez que muchos nos preguntamos qué son exactamente) creo que el tener que “pelear” para conseguir una Raspberry Pi completamente funcional y adaptada a nuestras necesidades nos va a dotar de una serie de habilidades informáticas (llámalo soltura con los ordenadores) que pueden ser muy beneficiosas a la hora de adaptar nuestro perfil a lo que las empresas demandan hoy en día.