Trabajo por objetivos

Trabajo por objetivos

Hace menos de un mes he tenido la suerte de conseguir mi primer trabajo. Como la mayoría en este país tiene un horario fijo. Y yo me pregunto, ¿por qué?

Desde mi punto de vista este modelo no es el idóneo. ¿Qué sentido tiene que una persona tenga que estar todos los días en la oficina de 9 a 14 y de 17 a 20?

Yo creo que ninguno y en este post trataré de explicar el porqué.

Los datos

Los españoles tenemos fama de vagos. Pero, ¿es cierto?

Veámoslo.

Si navegamos por la página de la OCDE descubrimos una fantástica base de datos en la que, entre otras muchas cosas, encontramos una tabla que recoge ordenadas por años y países la horas trabajadas por persona y año.

Qué quieres que te diga, a mí una serie de números uno detrás de otro ordenados en una tabla no me dice nada. Por eso he echado mano del excel y he elaborado este pequeño gráfico (sólo he comparado con algunos países nórdicos pero más adelante veréis el por qué):

Horas trabajadas al año en España, Inglaterra, Francia y Alemania el año 2012

Creo que queda bastante claro que los españoles, al menos en cuanto a horas dedicadas al trabajo, no somos precisamente unos holgazanes. Entonces, ¿cuál es el problema?

El análisis

Llegados a este punto, considero que es el momento de hacer un análisis del modelo de trabajo. Como en ningún momento pretendo que este artículo sea riguroso y exhaustivo, voy a realizar una pequeña comparación con los países nórdicos (de ahí la comparación en el gráfico).

Creo que casi todos hemos oído en algún momento que los países nórdicos son un ejemplo a seguir en cuanto a prestaciones sociales, calidad de vida, etc... aunque, desde mi punto de vista, lo mejor de todo es que, como acabamos de ver, trabajan menos horas que nosotros.

Pero, como he dicho antes, en este apartado no me voy a centrar en el cuánto, si no en el cómo.

Sin lugar a dudas, la principal diferencia que existe con España no es tanto el número de horas dedicadas al trabajo al día, si no la distribución de estas.

En Finlandia, por ejemplo, la jornada laboral comienza a las 8:00 y finaliza a las 16.15, dejando a los trabajadores la práctica totalidad de la tarde libre.

Otro dato que me ha llamado la atención es que en Noruega, desde el año 2006, existe una ley por la que todo ciudadano tiene el derecho a trabajar con un horario flexible para que pueda conciliar vida laboral y familiar.

Las conclusiones

Desde mi punto de vista, y basándome en la evidencias que he expuesto, en España debemos cambiar hacia un modelo flexible en el que se trabaje por objetivos, ya que de esta forma, tanto el empleado como la empresa saldrán beneficiados; uno sabiendo que al finalizar las tareas encomendadas podrá dedicarse a otras actividades; la otra contando con un activo altamente motivado que probablemente (multitud de estudios lo demuestan) rinda más que cuando tiene la obligación de pasar todo el día en la oficina.

Y puesto que no pretendo que esto sea una simple exposición de lo maravilloso que es el trabajo por objetivos y tú te quedes con la evidente pregunta "Sí, esto es muy bonito, pero, ¿cómo se implanta este modelo?" te animo a que le eches un vistazo al fantástico artículo que publica Jacob Morgan en la edición digital de Forbes.

Fuentes: OECD Statistics, Work in Finland, EWCO